Rosa Montaña

TRABAJA CONMIGO

No vengas sabiendo qué quieres comprarme.

Puedes llegar pensando que necesitas vender más, escribir un libro, cambiar tu negocio, trabajar tu mentalidad o multiplicar lo que ya has construido. Te escucharé, pero que tú hayas decidido lo que necesitas no significa que yo esté de acuerdo.

Rosa Montaña con un grupo en un evento

Porque trabajar conmigo no consiste en elegir un programa, introducir la tarjeta y empezar el lunes.

Primero quiero saber quién tengo delante.

Me interesa cómo hablas de lo que haces, qué te apasiona, dónde aparecen tus silencios, qué deseas aunque todavía no lo hayas dicho y cuánto estás dispuesto a moverte para conseguirlo.

DESPUÉS LLEGAN MIS PREGUNTAS

  1. Qué problema tienes.
  2. Qué has hecho hasta ahora.
  3. Qué estarías dispuesto a hacer diferente.
  4. Qué no harías jamás para conseguir tu objetivo.
  5. Por qué debería elegirte como cliente.

Y sí, cuánto estás dispuesto a invertir. Dinero, por supuesto, pero también tiempo, decisiones e incomodidad.

Porque pagar puede ser la parte más fácil.

Poder pagarlo no significa poder entrar.

LO QUE NECESITO

Ganas, sangre en las venas, curiosidad y capacidad para escuchar y ejecutar.

No necesito que llegues sin miedo ni con todas las respuestas. Puedes decirme que una idea te parece una locura. Podemos discutirla. Puedes tener miedo.

Lo que no puedes es utilizar ese miedo para seguir exactamente en el mismo sitio.

LO QUE NO QUIERO

Alguien que coloca su negocio por encima de todo.

Alguien dispuesto a tratar mal a otros para ganar más, o que cree que pagar le permite saltarse mis límites. Y mucho menos quien pretende entregarme la responsabilidad de sus resultados junto con la factura.

Yo puedo implicarme muchísimo en tu negocio.
Pero nunca más que tú.

Rosa Montaña con un grupo en un escenario

Tampoco soy el lugar al que acudir desesperado porque necesitas facturar mañana para evitar que todo se vaya a pique. Pasé suficientes años trabajando en urgencias como para saber cuándo toca reanimar.

Con los negocios prefiero llegar antes.

Me interesan las personas que ya han construido algo y empiezan a sospechar que todavía están jugando muy por debajo de sus posibilidades. Las que se atreven a hacerse una pregunta incómoda:

¿Y si pudiera llegar mucho más lejos sin dejarme la vida para conseguirlo?

Ahí empezamos a entendernos.

No todas las personas necesitan lo mismo.

A veces el negocio ni siquiera es el primer problema.

01

RED MINDSET

Hay personas que han estudiado, trabajado, cumplido y construido una vida aparentemente correcta, pero saben que no piensan como los demás. Intuyen que tiene que existir otra forma de vivir, aunque todavía no sepan cuál.

Ahí puede comenzar RED MINDSET. No para pensar en positivo, por Dios. Para cuestionar creencias heredadas, identidad y límites que quizá llevas años confundiendo con la realidad.

Es una puerta de entrada a mi manera de mirar las cosas y una buena forma de descubrir si vas a soportar lo que cariñosamente llamo el tsunami Montaña.

02

NI DE COÑA

Otras personas saben perfectamente lo que quieren. Incluso saben lo que deberían hacer. Pero no lo hacen. El perfeccionismo, el miedo, el juicio o la necesidad de control las mantienen esperando.

Para eso existe NI DE COÑA. No quiero quitarte el miedo. Me interesa descubrir qué haces mientras lo tienes.

Tener miedo y avanzar es una cosa. Utilizarlo durante años para justificar por qué no avanzas es otra.

03

NEVEN

Hay quienes llevan media vida acumulando conocimiento, experiencia, resultados y una manera propia de entender su profesión, pero casi todo ese valor sigue encerrado en su cabeza.

Ahí entra NEVEN. Escribimos un libro, sí. Pero no para que tu madre compre cinco ejemplares y puedas poner «autor» en LinkedIn.

Quiero convertir ese conocimiento en autoridad, visibilidad, conversaciones, clientes y nuevas posibilidades de negocio. El libro es el vehículo. Lo importante es lo que ocurre gracias a él.

Rosa Montaña en una entrevista de radio

MENTORÍA PRIVADA

Hay un momento en el que quiero meterme hasta la cocina.

Es para profesionales y empresarios que ya tienen experiencia y un negocio establecido. No necesitan que alguien les enseñe a empezar. Necesitan preguntarse: ¿hasta dónde podría llegar esto?

Y curiosamente, no empiezo preguntándote cuánto quieres facturar. Empiezo por algo bastante más importante:

¿Cómo coño quieres vivir?

Porque no me interesa ayudarte a construir un negocio enorme si para sostenerlo necesitas hacer tu vida cada vez más pequeña.

Quiero saber cuánto quieres trabajar, qué quieres conservar, qué no estás dispuesto a sacrificar y qué quieres poder hacer simplemente porque te da la gana.

Después abrimos el negocio entero: modelo, ventas, productos, precios, posicionamiento, comunicación, equipo, clientes, tiempo, nuevas líneas y números. Ahí es donde mejor funciona mi cabeza. Escucho, conecto y empiezo a ver posibilidades que quizá no existían cuando comenzó la conversación.

No vienes a comprar tres meses de mi agenda. Vienes a utilizar mi cabeza para proyectar el siguiente tamaño de tu negocio sin renunciar a la vida que quieres vivir.

Y necesito una condición: no me engañes.

Podemos discutir. Puedes decirme que no. Puedes pensar que alguna propuesta es una absoluta locura. Pero si vamos a por todas, necesito conocer la realidad. También la que preferirías no contarme.

04

SISTÉMICA

Técnicamente es mi mastermind empresarial anual, aunque para mí es algo bastante más sencillo: SISTÉMICA es una mesa.

Nunca más de 16 personas que crecen juntas y terminan conociendo bastante más que los negocios de quienes tienen al lado. Compartimos decisiones, miedos y momentos difíciles, pero también conocimiento, contactos, oportunidades y abundancia.

Quiero un lugar donde nadie tenga que pedir perdón por querer muchísimo más. Donde el éxito del otro no se viva como una amenaza y donde decir que quieres multiplicar tu negocio por diez pueda provocar una única pregunta:

¿Por qué solo por diez?

Pero esa silla no se compra. Para entrar tenemos que haber trabajado antes juntos. Necesito saber cómo actúas cuando algo sale mal, cómo tratas a los demás, cómo celebras el éxito ajeno y qué aportas cuando no eres tú quien necesita ayuda.

No quiero solamente buenos empresarios. Quiero buenas personas haciendo grandes negocios alrededor de la misma mesa.

Rosa Montaña con su equipo

QUIZÁ TODAVÍA NO

Quizá todavía no necesites trabajar conmigo. Perfecto.

No quiero convertir a cada persona que llega aquí en cliente. Quiero construir una comunidad de personas curiosas, formadas, críticas y cada vez más difíciles de engañar.

Para eso tienes INVIVEN y mi newsletter diaria. Puedes escuchar, leer, cuestionarte cosas y conocer cómo pienso sin pagar absolutamente nada. Quizá nunca trabajemos juntos. O quizá un día leas algo y pienses:

Ahora.

Entonces hablamos.

SI QUIERES ENTRAR

No me digas qué quieres comprar.

Cuéntame dónde estás, qué problema crees que tienes, qué has hecho para resolverlo, qué quieres conseguir y qué estás dispuesto a hacer para llegar hasta allí. Y contesta una pregunta que probablemente no esperabas:

¿Por qué debería elegirte como cliente?

Porque la elección funciona en las dos direcciones. Leeré tu solicitud y te diré con absoluta sinceridad si creo que puedo ayudarte y dónde tendría sentido hacerlo. Quizá sea exactamente donde imaginabas. Quizá te proponga algo diferente. Quizá todavía no sea el momento. Y también puedo decirte que busques a otra persona.

No voy a venderte algo simplemente porque puedas pagarlo. Sería más fácil. Pero no sería mi manera de hacer negocios.

No necesitas estar preparado.
Necesitas estar dispuesto.

Si sabes que el miedo está condicionando lo que haces pero has decidido que ni de coña vas a seguir utilizándolo como excusa, quizá haya llegado el momento.

Solicitud para trabajar conmigo

No es un formulario.
Es el primer paso.

Quiero conocerte, entender en qué momento estás y valorar si tiene sentido que trabajemos juntos.

No necesitas saber qué programa quieres. Esa parte déjamela a mí. Lo importante es que seas sincero y te posiciones: aquí no busco respuestas perfectas, busco conversaciones reales.

01 · Quién eres

Empecemos por lo importante.
Tú.

No necesito tu currículum. Quiero saber quién tengo delante, qué haces y qué te mueve.

Cuéntamelo como se lo contarías a alguien tomando un café.
02 · Qué está pasando

Vamos al grano.

Quiero entender tu situación real, no la versión bonita.

He escrito «crees» a propósito. ¿Qué está ocurriendo y qué sabes que tiene que cambiar?
Decisiones, formaciones, personas, cambios, aciertos y cagadas.
Quiero conocer también tus límites.
03 · Tu visión

¿Hasta dónde quieres llegar?

Sin filtros y sin hacer pequeño lo que realmente quieres.

No hace falta que lo tengas resuelto. Sí que seas capaz de mirarlo.
04 · Compromiso

Ahora quiero saber cuánto lo quieres.

No solo en dinero. También en tiempo, energía, decisiones y capacidad de ejecutar.

No por qué quieres trabajar conmigo. Por qué debería querer yo implicarme contigo.

Enviar esta solicitud no compra ni reserva ninguna plaza. Valoraré si tiene sentido trabajar juntos y cuál sería el siguiente paso.

Solicitud recibida

Ahora me toca a mí.

Leeré tus respuestas con atención y te diré con sinceridad si creo que tiene sentido que trabajemos juntos y cuál sería el siguiente paso.

Puede coincidir con lo que imaginabas, puede que te proponga algo diferente o puede que todavía no sea tu momento. Si creo que necesitas algo que yo no puedo darte, prefiero que busques a la persona adecuada antes que venderte algo que no necesitas.

Así entiendo yo los negocios.
Rosa Montaña