LOS CUATRO ROSTROS DEL CHANTAJE EMOCIONAL

chantaje emocional

Hoy vamos a hablar de unos personajes que muchas veces tenemos demasiado cerca (incluso pueden llegar a convertirse en nuestras parejas): los chantajistas emocionales.

 

LOS TIPOS DE CHANTAJE EMOCIONAL

 

El chantaje emocional no se aleja demasiado del maltrato psicológico. Lo que pasa es que lo toleramos más desde un punto de vista social.

 

Hay cuatro tipo de “rostros” dentro de esta fauna que se dedica al negocio del chantaje emocional: el gran culpabilizador o castigador, el autocastigador, el sufridor y el atormentador.

 

CASTIGADORES

 

“Si me dejas, no volverás a ver a los niños”. ¿Te suena? Puede que, ante una amenaza de este tipo, te plantees someterte a ella para evitar que te hagan daño. El problema es que el daño ya está hecho desde que una frase así es pronunciada.

 

Cuando admites un chantaje emocional estás abriendo la puerta para invitar a que sigan haciéndotelo. Todos tenemos nuestro tendón de Aquiles y debemos conocer cuáles son nuestros puntos de debilidad para fortalecerlos.

 

El chantaje emocional siempre se basa en lo negativo, en el castigo. Nunca premia lo positivo. 

 

Esta categoría de chantajistas tiene sus variedades. Una de ellas es el castigador en silencio. La forma de ejercer su castigo es no hablarte durante días. En ese silencio no encuentras sitio para expresar tus emociones y te dedicas a pensar y dar vueltas al coco; tratando de introducirte en la mente del castigador silencioso hasta alcanzar la locura.

 

AUTOCASTIGADORES

 

Los autocastigadores sufren el castigo en tu nombre, por tu presunta culpa. “Si no haces…me suicido”, por ejemplo. Y la culpa puede ser mucho más intensa que el daño.

 

Con los autocastigadores pasa algo muy parecido que con el tipo anterior de chantajistas: como cedas a su chantaje emocional, van a repetir la estrategia hasta el infinito. Así que lo mejor es no ceder en la primera ocasión.

 

SUFRIDORES

 

El rol de sufridor es muy frecuentemente aprendido de los progenitores e incluso de la pareja. La autoproclamación de víctima los convierte en una especie de corderos sagrados que se sacrifican por la otra persona.

 

En parejas con problemas lo suelo ver mucho en lo que respecta a los espacios de cada uno. Hay una de las partes que “sacrifica” su espacio personal con gran sufrimiento para que la otra parte pueda disfrutar del suyo. Y aquí sí que se da más frecuentemente en uno de los sexos: veo mucho más sufridoras que sufridores en mi consulta como sexóloga.

 

La solución consiste en conseguir una buena comunicación: se hablan las cosas y se llega a un acuerdo en el que el reparto de los espacios personales sea justo para ambas partes.

 

De nada sirve entrar en una absurda competición por ver quién de los dos pierde más cantidad de vida. El resultado final suele ser el arrepentimiento por un tiempo malgastado que ya no volverá.

 

Para superar un chantaje emocional de este tipo cuando se ejerce por parte de los progenitores, es necesario cortar el cordón umbilical. Te dejo un enlace al episodio en que ya te hablé de ello: “LQSQS 1×81. Sepárate de tu madre”.

 

ATORMENTADORES

 

Los atormentadores son aquellos que nos prometen algo y, cuando estamos a punto de conseguirlo, nos alejan el premio para exigirnos mucho más de lo convenido inicialmente.

 

Este tipo de chantaje emocional lo suelo ver en parejas de amantes cuando una de las partes tiene otra pareja previa y no termina nunca de separarse a pesar de asegurar, y hasta jurar, que su relación previa está rota y está a punto de dejarla definitivamente. Y ese punto nunca termina de llegar.

 

¿ME QUIERE O NO ME QUIERE?

 

Si tienes una pareja que te hace chantaje emocional del tipo que sea, la conclusión es muy sencilla, aunque difícil de asimilar: NO TE QUIERE.

 

Quien te quiere no te hace llorar ni te chantajea. Quien te quiere te hace reír y te acepta como eres. Quien te quiere no te pone excepciones ni castigos. 

 

Entonces, si no te quiere y te hace chantaje emocional, lo mejor que puedes hacer es pasar de esa persona. YA MISMO.

 

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Desgraciadamente, el chantaje es, aún a día de hoy, una herramienta muy utilizada en pareja. No sabes a cuántas tengo que hacer terapia de pareja por este motivo.

 
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“En pareja hay que invertir una hora al día, una tarde a la semana y un fin de semana al mes para seguir creciendo y no separarse"

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